VOLÚMEN 16 No. 1
Omeprazol en niños.
Énfasis en la evidencia clínica en la curación de esofagitis erosiva
Introducción
Las enfermedades en los niños siempre representan un reto diagnóstico y terapéutico principalmente por las características
intrínsecas particulares de las diferentes etapas del desarrollo y por el uso de medicamentos diferentes en cuanto
a dosis, vías de administración, precauciones y eficacia.
En muchas ocasiones los fármacos que han sido desarrollados para uso en adultos tienen aplicaciones en pediatría que
son útiles, pero muchas veces deben ser formulados en dosis diferentes, y bajo parámetros que se adapten a la fisiología
del niño o el lactante. Tal es el caso del omeprazol, un medicamento de amplio uso para diferentes patologías del sistema
gastrointestinal que ha demostrado eficacia y seguridad para uso pediátrico particularmente en enfermedades gástricas
y esofágicas, pero que requiere de uso en dosis adecuadas para que demuestre su efecto en niños.
Generalidades
La enfermedad por reflujo gastroesofágico se define como un desorden
de la motilidad donde se produce un reflujo del contenido gástrico
hacia el esófago2,3, se le conoce también como esofagitis péptica y
esofagitis por reflujo2. De forma operativa se define que hay reflujo de
contenido gástrico en el esófago cuando su pH medido es menor a 4,
sin embargo, el reflujo puede ser también de contenido neutral o alcalino3.
El reflujo gastroesofágico asilado es una condición fisiológica
y tanto en niños como en adultos, pero se convierte en enfermedad
cuando causa consecuencias clínicas ya sean síntomas o evidencia de
daño tisular durante una endoscopia4.
La patogénesis de la ERGE es multifactorial pero la clave parece residir
en la relajación anormal del esfínter esofágico inferior3,4. Todos los
factores que promuevan la relajación del esfínter o que aumenten la
secreción gástrica favorecen el desarrollo de ERGE sintomática tanto
en niños como adultos4; sin embargo en los niños pequeños la incidencia
es mayor debido a la inmadurez transitoria del esófago y el
estómago, con un esófago intraabdominal que mide menos de 1 cm,
mayor número de contracciones esofágicas no transmitidas y retraso
en el vaciamiento gástrico4. Otros aspectos que se deben considerar
dentro la etiología de la ERGE incluyen alteraciones físicas, mecánicas,
dietéticas, exposiciones ambientales y factores hereditarios1.
En niños pequeños la presentación clínica varía un poco, es usual la regurgitación,
y el vómito junto a una falla en el crecimiento y síntomas indirectos
de dolor como llanto, disfagia, anorexia,
desórdenes del sueño e irritabilidad, sin olvidar
que pueden presentar manifestaciones respiratorias
crónicas4. El diagnóstico se complica, pero
aún así persiste el riesgo de lesiones epiteliales con esofagitis erosiva y otro tipo de complicaciones
crónicas por lo cual es importante identificar
la patología en este grupo de pacientes1.
Los inhibidores de la bomba de protones son
un grupo de medicamentos que se usan para
el tratamiento de la esofagitis erosiva y aunque
la mayoría de los estudios se han realizado en
adultos, también se reportan datos en niños
que logran curación endoscópica de la esofagitis
con omeprazol y lanzoprazol, estas tasas
de curación oscilan entre 40 y 100%1. Actualmente
se recomienda el uso de terapias con
omeprazol a largo plazo para controlar y luego
prevenir las recaídas sintomáticas de ERGE1.
Estudio de Boccia y colaboradores
Estos autores italianos decidieron diseñar y llevar
a cabo un ensayo clínico para evaluar la eficacia
de la terapia de curación de esofagitis con omeprazol y la necesidad de terapia de mantenimiento en un grupo de
niños con ERGE. Los investigadores compararon los resultados de niños
durante la terapia aguda y después de mantenimiento en cuanto al uso
de omeprazol, ranitidina o ausencia de terapia a largo plazo1.
Descripción de la metodología
Los autores incluyeron 48 niños con ERGE con evidencia de esofagitis
erosiva asociada quienes entraron en una primera fase de 3 meses de
tratamiento con omeprazol para la curación de las lesiones. Durante
este primer periodo estos pacientes recibieron omeprazol en dosis de
1,4 mg/kg. (Tabla 1).
Estos niños pasaron por un examen médico completo con un interrogatorio
enfocado en síntomas esofágicos y valoraciones al inicio, a los
tres meses y luego a los 12 meses de seguimiento1.
Posteriormente, los 46 niños que presentaron curación de la esofagitis
entraron en el segundo periodo de tratamiento de mantenimiento,
para éste se definió una asignación aleatoria para uno de tres grupos
de tratamiento, los cuales permanecieron
ocultos para los investigadores y evaluadores
y estuvieron conformados de la siguiente forma1:
• Grupo A (n=16): recibió terapia con omeprazol
a mitad de la dosis inicial
• Grupo B (n=16): recibió ranitidina 10 mg/
kg/día dividida en dos dosis al día
• Grupo C (n=14): no recibió tratamiento de
mantenimiento.
Durante el seguimiento se hizo énfasis en la presencia de síntomas relacionados con ERGE como pirosis, dolor epigástrico, vómito, regurgitación, irritabilidad con las comidas, disfagia, odinofagia, síntomas respiratorios y hematemesis. Además se les pidió a los padres y cuidadores que mantuvieran un diario de síntomas donde consignaran tipo, severidad (desde 0 como ausencia de manifestación hasta 3 como síntomas severos) y frecuencia de la manifestación (0 como ausente hasta 3 muy frecuente siendo mayor a 4 veces por semana)1.